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miércoles, enero 20, 2010

“El ultimo Llimphi” por Miguel Camargo

Hola Llimphimasis:
En nuestro idioma quechua quiere decir “Hola compañeros pintores” les envío una acuarela como saludo del año nuevo, el titulo de la pintura es “NOCHE DE ARTE”, se trata de una exposición en que el artista romántico con su familia famélica sigue ensoñado con su libro de poesías, trata de vivir de la pintura hasta el extremo de prostituirse, pintando para el gusto y preferencia del público.


Al otro extremo están los espectadores hijos del antro neoliberalismo, miran con arrogancia las pinturas, alumbrado por la luz de un semáforo, símbolo de la cultura hedonista de la sociedad cosmopolita, del primer mundo, en el fondo esta un gordo mirón con cabeza de cerdo tragaldabas, que no suelta los billetes por mezquino y brinda con el borrico de orejuelas, el mismo encarna al experto critico de arte demagogo venal y pseudo intelectual, culpable de la colonización cultural, le sigue un personaje charlatán, con cara de un celular, nextel o portable, compañero inseparable del curador o critico de arte. Ambos reciben ordenes de las transnacionales, colonialistas.

En el primer plano esta el espectador gringo, con manos negras, uñas largas de rapiña explotador, se aferra a su avaricia de dólares y euros. Tiene una cabeza de televisor, que personifica a una sociedad robotizada, concupiscente, mira el culo artístico con una sonrisa lasciva.
Hace varios años desde que los gringos malvados nos enviaron el neoliberalismo, se arruino el artista, arrasaron la economía y alienaron el arte peruano, con nuevas modas artísticas, snobismos, instalaciones y otras chucherías de arte basura, colonizan nuestra cultura artística y lo peor de la maldita globalización, es que algunos artistas astutos aculturados se han subido al tren neoliberalista, como antaño, en el colonialismo hispano, los indios rezadores a la cruz cristiana, ayudaron casi al exterminio de la raza ccosccoruna, de los incas.

La historia universal nos demuestra la evolución paulatina en caramboleo de la ciencia. Entonces ¿Por qué el arte no evoluciono lo mismo? ¿Por qué nuestro arte se ha corrompido como los políticos en el poder? Mismamente, ¿Dónde esta el arte puro artístico, la quinta esencia del arte? Simplemente algunos somos como pintores pánfilos o tarambanas, hemos olvidado la herencia plástica que nos dejaron los LLIMPHIS PRE-COLOMBINOS. Dejemos de parodiar hacia alguien o algunos artistas occidentales, esos que se hacen llamar ultramodernos, contemporáneos, vanguardistas y otros pelajes. Los artistas del primer mundo están borrachos en su autarquía, en su arbitrario individualista del absoluto.

Los LLIMPHIS amadores, apasionados de conciencia milenarista, se encuentra igual detrás de sus pinturas de lienzos grandes y pequeños, soñando en la poesía bellísima y escribiendo su poesía visual policromada. Personalmente no me importan los platudos neoliberalista, vivimos un tiempo inefable, algo si es en el verdadero llimphi, morir en su ley: pintar en el bellísimo vicio de plasmar.

“El ultimo Llimphi”

* Miguel Camargo (Cusco 1941).
La Obra de Camargo representa el alma andina de la pintura peruana. Su temática y técnica recrean y comunican campesinos, maternidades, músicos, mercados y ferias en calles y plazas, así como mitos ancestrales, contrastando con la típica arquitectura de nuestra serranía.
http://www.voltairenet.org/article120096.html

miércoles, enero 13, 2010

Quispejo - Revista "Critica de Arte". Madrid

Personajes sin rostro, con formas angulosas de robustas proporciones como si fueran montañas o monolitos, así, representa su obra el artista Quispejo.

Sus figuras son anónimas, fácilmente identificables con los campesinos, reflejando su fuerza y al mismo tiempo su dureza. A pesar de no mostrar sus rostros, sus figuras hablan, existe una comunicación entre el espectador y sus lienzos.
Todo ese rigor o seriedad que plasma en sus cuadros queda envuelto o enmascarado por unos colores vivos, alegres y de una gran expresividad.

Quispejo logra una perfecta combinación con las formas angulosas y los tonos vivos. Podría decirse que en sus lienzos plasma una gran paradoja, al mismo tiempo que penetramos en un mundo de sensaciones. Su obra es narrativa, en algunas ocasiones surrealista, así nos presenta construcciones inexistentes como si estuviéramos en un sueño, con una atmósfera especial que logra que podamos respirarla y trasladarnos a ese entorno.
En sus composiciones la figura humana es protagonista siendo importantes su gesto o su contexto, como en una de sus obras donde una figura ofrece flores al espectador, da igual quien sea, el tema central es la ofrenda.

Son composiciones equilibradas, de una gran armonía plástica donde los colores juegan un papel destacado.
En sus obras son ya característicos sus personajes con sombreros normalmente de un tono blanco que absorben la luz y se convierten en punto de mira del espectador. Siempre perfectamente combinado con los demás colores; cada tono tiene autonomía propia, no rivalizan entre ellos, sino que se complementan y dan una mayor fuerza a la composición. No se trata de tonos fuertes o violentos sino de una gama de verde, ocres, azules, entre otros..., que producen una relajación visual y animan a la contemplación y ensoñación.

Maria del Carmen Antón Martín
Revista "Critica de Arte". Madrid, España # 124 - Noviembre 1997

jueves, diciembre 03, 2009

Quispejo - Galeria Enrique Camino Brent - 1976

En el año 1976 realiza una segunda exposición en la Galería de Arte Enrique Camino Brent. La Sra. Elvira de Gálvez hizó la presentación del catalogo.



Cada año egresa una promoción de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Luego de incontables penurias, sacrificios, estrecheces, los jóvenes que han escogido el difícil camino del arte coronan seis años de estudios, y a partir de aquel momento son los artistas, cuya obra será evaluada, comentada, criticada, elogiada, descartada.

Julio Quispe Virhuez, QUISPEJO, egreso el año 1973 con medalla de oro y el primer premio "Enrique Camino Brent". Los cuadros en que trabajo tan tenazmente para su graduación: Meditación, Descanso en el Camino, La Cena, atrajeron inmediatamente interés y elogiosos comentarios.

Había un estilo muy personal en los personajes andinos que alternaban con masas pétreas en las pinturas de excelente oficio y limpios colores. En una siguiente exposición colectiva el crítico de un diario limeño cito a Quispejo, entre signos de interrogación:
¿El más talentoso del grupo?

Contestando esta pregunta, puede mencionarse un Primer Premio en el concurso ARTE EN EL PARQUE de la Municipalidad de Miraflores, destacada participación en muestras colectivas, exposiciones personales en prestigiosas galerías limeñas -esta es la tercera en un año-, inclusión de sus obras en colecciones particulares de Caracas, Roma y de nuestra ciudad, así como su reciente participación en el envió que la ASPAP ha hecho a la exposición interamericana con motivo del aniversario del Congreso Anfictiónico de Panamá.

Talentoso indiscutiblemente, disciplinado, y con una gran sensibilidad, Quispejo esta saboreando ahora la recompensa que merecen sus largos años de intensa dedicación a una carrera que el escogió a los 10 anos de edad, después que un cariñoso pariente lo llevo de la mano al Museo de Arte y le revelo el mundo maravilloso y retador de las Artes Plásticas.

No fue un camino fácil el que escogió el joven ancashino. Incluso fue un camino que, por presiones económicas, se vio interrumpido en su segundo ano de Bellas Artes y que le hizo cambiar el movido ambiente urbano, limeño por el frió cortante de la puna y el rudo trabajo compartido con setenta hombres en una mina de su pueblo.

Esto duro un año y la vivencia lleno la mente del joven con impresiones eternas. Impresiones que el vuelca ahora en sus obras y que muestran al hombre y al paisaje peruano complementándose.
Mas que al hombre, a la warmi, a la mujer que, sola, en pareja, o en grupo, con el rostro cubierto por un sombrero alón o de tonguito, vive, trabaja, reposa, en el gris paisaje de las enormes cuevas.

Calificado desde el inicio de su carrera como un promisor valor de la plástica peruana, Julio Quispe Virhuez, QUISPEJO, llega a los 30 años de edad en trayectoria segura, decidida y estrictamente personal.

ELVIRA DE GALVEZ *
Barranco, Setiembre 1976.

* Periodista e escritora barranquina, dedicó al Barranco de sus amores su libro ¨Barranco, entre el jacarandá y el mar¨ (2005)

viernes, noviembre 06, 2009

Quispejo en Japón

En el año 1994 tuvo oportunidad de mostrar sus obras en Okinawa - Japón. Esta es la información periodística que se ocupo de su Exposición y las invitaciones que circularon.

miércoles, julio 01, 2009

Entrevista a Quispejo. Lima 1978

Diálogos con el Arte
Entrevista a Quispejo.

Por el crítico de arte Alfonso la Torre.

¿A que promoción de la Escuela Nacional de Bellas Artes perteneces?
Al año 1973. Estudié con Milner Cajahuaringa. Esta promoción es interesante, porque salió después de 15 años con elementos que destacan mucho: Oka, Julia Escalante, Pimentel, Espinoza Salas, Quispe Castillo, Kuyutupa, Rafael Llaque, Modesto Airaldi.

¿Por qué trabajas sobre la escena campesina?
Bueno, porque el tema ha sido cultivado por mi después de una búsqueda grande; porque empecé con surrealismo. En el transcurso del trabajo artístico, llegué a encontrar el tema que convenía conmigo. Porque mi infancia la pasé en Ancash, en constante contacto con la naturaleza. Y esas vivencias fueron flotando a medida que yo iba avanzando en mi experiencia en el campo artístico.

¿Pero, perdura algo de Surrealismo en tu visión? El estilizamiento de la figura humana es muy sutil.
Si. Es una estilización casi geometrizada, para darle tal vez mayor fuerza a la figura, e integrarla así con la naturaleza, con el paisaje.

¿Otro aspecto extraordinario en ti, es el tratamiento del color. ¿Cómo lo trabajas? El color es mas el sentimiento que lleva uno como peruano, puesto que nuestra cultura ha sido tan rica, tanto en cerámica
como en tejido. Tal vez eso se trasunta en el sentimiento artístico.


¿Quieres decir que el color ancestral se impone a ti, antes que el color vivo y local de hoy?
No, no. Eso es un hito dentro del color que yo encuentro. Luego, el paisaje, la vestimenta de nuestros campesinos, y el color que ellos encuentran o que nos muestran en forma empírica, sin conocimientos del color y estética, hace que el artista lleve, pues, a otro nivel esos valores cromáticos.

Pero tanto la figura como el color, están en tus cuadros estilizados. Quiero decir, ningún otro indeginista usa tus colores.
El color esta estilizado para dar un sentido tal vez un poco más universalista, ¿no? También el oficio y la técnica del pintor es lograr esos valores cromáticos.

¿Por qué incides en los colores fríos?
Según el tema. Porque cuando he tratado los temas de las cuevas, una experiencia en las minas, trato especialmente con colores fríos, o grises, para hacer ver el patetismo del paisaje de las cuevas y el contraluz que se muestra al interior, bajo suelo, y ver la luz. Esa atmósfera hay que lograrla con esos colores.

¿Por qué tus personajes jamás muestran la cara?
Es un aspecto psicológico que se ve en el campesinado. Porque cuando ellos hablan, nunca muestran la cara. Siempre, tímidamente, tienden a ocultar el rostro. Y eso ha sido el motivo por el que no muestro el rostro. Siempre busco la actitud, con el elemento principal que es el sombrero.

La cara siempre da carácter a la figura. Ese carácter, al no ser mostrado en el rostro, ¿se expresa en el cuerpo, en el color?
En el color, y en los elementos que integran la figura. Por ejemplo, las líneas, el movimiento de las figuras, la luz, y el paisaje. Se llega a un expresionismo de la composición.


Diario El Comercio
Supl. Dominical. Lima 30 Julio 1978.